A veces, navegando por los océanos procelosos de internet, uno se encuentra con perlas como estas:
“Me muero de risa cuando recuerdo que pensaba que uno puede hacerse un pequeño mundo dichoso y honrado en el que con tranquilidad y sin errores, sin arrepentimiento, se vive despacito, haciendo sin prisa y a conciencia sólo lo que es bueno. ¡Es ridículo! No se puede. Lo mismo que no se puede estar sano sin movimiento, sin gimnasia. Para vivir honestamente, hay que bregar, perder el camino, luchar, equivocarse, empezar, abandonar, de nuevo empezar y de nuevo abandonar, y luchar y perder eternamente. La tranquilidad es una bajeza del espíritu”.
Tolstoi.
Todo esto y mucho más en el blog de Álvaro de la Rica, que tiene de todo, y además sin desperdicio. Navegen un poco por él, o mejor, buceen.






lo suscribo todo. muy recomendable el Sr. de la Rica. enhorabuena por traerlo aquí.