Vista, ayer, La cinta blanca, lo último de Michael haneke. Este director austriaco se ha centrado en denunciar la violencia (larvada siempre, y a veces patente) que, según él, empapa a la sociedad europea actual.
De él he visto, y me gustó,La pianista y Caché (aunque en esta última me dieron ganas, un par de veces, de dar al avance rápido… y quizá lo hubiera hecho si no la hubiera visto en el cine).
En La cinta blanca cambia de época, aunque en el fondo sigue hablando de ahora mismito. Ambientada en un pueblo protestante del norte de alemania, un poco antes de la I guerra Mundial, se nos describe (tomando como excusa una serie de extraños sucesos) un mundo cerrado, en el que las relaciones sociales están marcadas por el clasismo, la brutalidad, la rigidez y la apatía.
Como me pasaba con otras obras de Haneke, me encanta su descripción de los ambientes y personajes. Lo que no me convencen son las lecturas sociológicas o políticas que a veces se hacen de su obra.






Joé, ni idea, Jaime, muchas gracias, en fin, tengo mucho que ver y leer, a ver si encuentro tiempo… suena interesante esta película que dices…
Te recomiendo que empieces por La pianista, si quieres acercarte a Haneke. Y si te gusta… pues vete a por más.
Yo tengo unas ganas enormes de ver Un tipo serio… a ver si saco tiempo.
Resulta que hoy una amiga me volvió a hablar de La cinta blanca… tendré que verla. Oye, guay tu foto esa del perfil, quiero decir, el dibujo ese como de comic, mola un montón, me gusta…
jajaja. Se lo diré al autor.
[...] lo que quiero expresar, pero no logro encontrar la forma para hacerlo, así que acabo con postear versiones jibarizadas e insípidas de lo que quiero decir; y después encuentro más o menos lo que quiero decir en otros blogs, como [...]