¿Cómo? ¿Qué no les importa? Peor para ustedes. ¿Que ya lo tienen? Pues seguro que no con esta dedicatoria…
Sí señores, una tarde que se presentaba de lo más insulsa terminó trayéndome una conversación con una persona encantadora, amable, inteligente… y además me invitó a cerveza y me regaló lo que sus ojos ven en las imágenes de arriba. ¿Qué más se puede pedir?







¡Muchas gracias! Mira que eres, Jaime… Ya sabes dónde tienes tu casa, a la vuelta de tus viajes o entre ellos te esperamos las tórtolas turcas, Olimpia, Josianne y yo. Da gusto con gente como tú, se os da una cervecita y unos mejillones y ya estáis contentos. Un beso y lo dicho: el comienzo de una amistad buena. Cuenta conmigo para lo que quieras.
Gracias por todo, Aurora.